Arrancó el Operativo Aprender con opiniones cruzadas

Casi un millón y medio de estudiantes de escuelas públicas y privadas de todo el país son evaluados hoy y mañana a través del Operativo Aprender, que según plantearon desde el gobierno nacional tiene como objetivo delinear "logros y desafíos del aprendizaje" para los niveles primario y secundario, pero cuya implementación desató varios rechazos desde distintos sectores en todo el territorio argentino.

Aprender2016

Entre hoy y mañana se realiza la instancia examinadora propuesta por el gobierno nacional llamado Operativo Aprender. Esta Evaluación Nacional, organizada por el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, reemplaza al Operativo Nacional de Evaluación (ONE) que se realizaba desde 1993. En esta oportunidad, este actual sistema de evaluación empleado es el de multiple choice para determinar el nivel de conocimientos en lengua, matemática, ciencias naturales y sociales. Los alumnos que no estén afectados al operativo no tienen clases.

Lo cierto es que luego de que se hayan filtrado algunas de las preguntas en los medios, se desató una polémica al respecto de la aplicación del mismo, mientras que existen quejas de gremios, padres, docentes y alumnos pues se incluyen preguntas que no refieren a lo educativo. “¿Alguien de tu familia recibe la Asignación Universal por Hijo u otro programa social”, es uno de los interrogantes.

La evaluación abarca a todas las escuelas del país, primarias, secundarias, públicas y privadas, y generó controversia entre algunos sindicatos docentes, varios padres y docentes de algunos establecimientos educativos y centros de estudiantes. Sus principales cuestionamientos tienen que ver con el tipo de evaluación, estandarizada y con preguntas de tipo multiple choice, que no contemplan los procesos de aprendizaje y resolución por parte de los chicos y que no tienen en cuenta los distintos contextos escolares.

Por su parte, el presidente Mauricio Macri defendió los exámenes y aclaró que “no se trata de buscar culpables, de comparar entre escuelas o territorios ni de hacer rankings”. En el marco de este operativo, Macri aseguró que el objetivo es hacer un “diagnóstico” de la educación.

Asimismo, el ministro de Educación Esteban Bullrich planteó que existen cuestiones a las que todavía no hay respuesta certera, como “por qué abandonan los chicos el secundario, por qué tenemos problemas de lectura en la primaria, o por qué los chicos llegan a la universidad sin comprensión lectora”. “La evaluación no nos va a decir cuáles son los problemas, no va resolver nada, es como la radiografía, por sí sola no va a curar el hueso, pero por lo menos queremos hacer un plan con información verídica y veraz, que hoy no la hay”, agregó.

Por otro lado, entre tantas voces que se escucharon al respecto, Jorge Adaro, secretario general del gremio docente Ademys, manifestó su “rechazo absoluto a esta evaluación”. “Entendemos que ésta es una prueba estandarizada que no refleja de manera alguna el aprendizaje en el aula. Se toma la misma evaluación en todo el país y se deja de lado el contexto social, sea grupal o individual”, precisó Adaro. Y agregó: “Los diseños curriculares para la educación plantean tener en cuenta un marco teórico donde se desarrollan las clases. Estos diseños piden respetar la trayectoria educativa que tiene cada alumno y sus progresos. Un docente para evaluar a sus alumnos toma en cuenta todas las realidades, individuales y del grupo; esta evaluación es estandarizada y no refleja una realidad”, afirmó.

Por último el gremialista detalló que “el modelo de evaluación fue realizado por una empresa multinacional que no tiene ninguna conexión con la docencia ni forma parte del sistema educativo, no hay actores educativos, es mas de carácter empresarial”.