Glew cumple 150 años de Historia

Hace 150 años nacía el pueblo de Glew en base a la división de la conocida en ese momento “Estancia de Juan Glew”. Si bien anteriormente hubieron otros pobladores en estas tierras, lo cierto es que fue Juan Glew quien termina cediendo parte de su estancia para la construcción de la estación de ferrocarril. Conmemoremos su historia en el Sesquicentenario de Glew.

La fecha 14 de agosto de 1865 cobra relevancia pues aquel día pasó por primera vez el ferrocarril por esta zona tomando esta fecha clave como el origen de pueblos como “Glew”. Para ser exactos, el tren a las 10.05 horas procedente de Constitución se detuvo por primera vez en estas tierras.

La importancia de la llegada del tren 

La realidad es que la llegada del tren a lugares como Glew tuvo una valiosa importancia en el posterior desarrollo de la ciudad por eso se toma este día como la fundación u origen del pueblo. ¿El motivo? Es que el progreso del tren trajo consigo el nacimiento del Viejo Pueblo, para luego con el tiempo crearse diferentes instituciones glewquinas y convertirse con los años en una ciudad.

Para algunos puede ser simplemente un hecho más, para otros es mayor el significado que genera este día porque consideran que ante este suceso de envergadura, este lugar que lleva el nombre “Glew” se estaba integrando a lo que estaba sucediendo en la época, convirtiéndose el tendido ferroviario en la columna vertebral de la economía del pueblo, comenzando todos a adaptarse a ella. Entre una de las cuestiones que tuvo en cuenta Juan Glew fue el hecho de dar otra parte de sus tierras para la construcción del Primer Almacén de Ramos generales donde hoy es Avellaneda y Soldi, frente a la estación.

En base a la conformación del pueblo y sus primeros pasos como tal, se encuentra que, en donde era hasta ese entonces la Gran Estancia conformada por cuatro puestos de colonos (“El Tacuarembó”, “El Centinela”, “Chuquisaca” y “El Ombú”), se empezó a poblar en los alrededores de la estación avanzando de a poco al ritmo del ferrocarril. Y cuando llegó la hora de fraccionar las tierras, comenzaron a aparecer las distintas chacras y tambos.

De esto se desprende  que Glew es una de las localidades más antiguas de esta zona del sur. Y pasaron largos años desde los primeros trenes con vagones lecheros hasta el Ferrocarril eléctrico. Sobre éste último, según relatan vecinos, el tren tardaba 39 minutos para hacer el recorrido Glew- Constitución.

 “Pueblo Viejo” y “Pueblo Nuevo” y el aumento de la población

En cuanto a esta distinción, es importante recordar que desaparecido Juan Glew, su vieja estancia fue alcanzada por el progreso y se fue dividiendo en parcelas que dieron origen al pueblo. De esta manera, sus descendientes dividieron el campo heredado y se adjudicaron diferentes fracciones. La parte del campo dio origen a la primera formación, llamado “Pueblo Viejo” comprendido entre las vías  y Ruta 210 (antes llamado “Camino Real”).

No obstante, por un tiempo el Pueblo Viejo llevó el nombre de pueblo de “Cambaceres”, en honor al legislador y vecino Antonio  Cambaceres. Sin embargo, aquella denominación duró poco tiempo puesto que el Ferrocarril dio como nombre “Glew” a esta estación ya que arribaba al mismísimo lugar de quien fuera dueño de estas tierras.

Debido al paulatino aumento de la población, y de las viviendas que ya dejaron de ser chacras,  se empezaron a poblar más zonas considerando a los terrenos ubicados al este de las vías “Pueblo Nuevo de Glew”. El “Pueblo Nuevo de Glew” fue creciendo de a poco, también en la parte comercial.

Ya mucho después en el año 1975, cuando Glew fue declarada ciudad el 12 de octubre, esas diferencias entre Pueblo Nuevo y Viejo desaparecieron. Y con el correr de los años se produjo una explosión demográfica importante, haciendo que ya no todos los pobladores se conozcan como antes.

Alguno de los pobladores que dieron impulso al pueblo

Al transcurrir los años, la estancia de Juan Glew se fue transformando gracias al trabajo de esforzados hombres afincados en el lugar, como Don Jacinto Calvo.

Asimismo, comienzan a construirse las primeras casonas, entre ellas la que pertenece a esta familia Calvo, iniciadores de la construcción del templo que data de 1890, pero como Capilla Santa Ana fue inaugurada en el año 1905.

Con el aumento de la población llegó la necesidad de fundar escuelas. La Escuela N°4 fue la primera en Glew en 1905, que en principio fue fundada en Ministro Rivadavia.

Los inmigrantes europeos, que luego de la Primera Guerra Mundial se asientan en los fondos del Pueblo Nuevo, conforman la inmensa colonia alemana.

En los años ´60 llega otra corriente migratoria: la comunidad japonesa se asienta al fondo de Glew lindando en ese entonces con el llamado partido de San Vicente.

Por un lado, vale mencionar que unos años antes, el 5 de febrero de 1956, en una Asamblea popular en la Sociedad de Fomento de Glew se conformó la Comisión Pro Pavimentación, integrada por los vecinos Sudrot, Garmendia, Ruffet, Schile, Delgado y Bellotti;  representantes de los frentistas de la calle Andrade, y de López y Planes, Lamberti, Gutiérrez, Obligado y Alberdi respectivamente. La calle Moreno nombró un delegado a posteriori.

Y por ejemplo, la Av. Almafuerte del Pueblo Nuevo o del actual Glew Este, fue una de las primeras arterias en asfaltarse aunque sea en un primer tramo en ese mismo año.

En otro orden, los registros históricos indican que alguno de los primeros propietarios de las chacras de Glew eran las familias Leyes, Correa, Bustamante, Cambaceres, Rodger, etc. Y por mencionar algunos, se puede recordar entre los primeros pobladores a Amadeo Poggio, Pedro Díaz, Luis Cacosa, Alfredo Roggero, Domingo Tagliaferro, Aurelio Amoedo, a quienes se le debe el primer pavimento del pueblo, entre más pobladores.

Simplemente “Glew”  

Vale destacar que la ciudad de Glew se fue conformando gracias a sus propios vecinos quienes, por ejemplo, comenzaron a fundar instituciones. Al respecto, entre ellas se puede mencionar la Sociedad Italiana, luego el Club Defensores de Glew, más tarde el Club Deportivo Glew, la Sociedad de Fomento Alte Guillermo Brown, y muchas más que sucedieron.

Otro de los sucesos relevantes es el momento en el que el maestro Raúl Soldi arriba a estas tierras quien además de amar este pueblo y donar muchas de sus obras, colocó a Glew en un lugar de reconocimiento no sólo en el ámbito nacional sino internacional.

Aquí ya aparecen recuerdos de los tradicionales corsos, y más anécdotas que son parte fundamental de la historia de Glew. Y si bien está instaurado oficialmente el Día de Glew el 12 de octubre, fecha en la cual se realizan los actos conmemorativos correspondientes, ya son muchas las instituciones de la localidad que hace tiempo reivindican y conmemoran esta fecha, 14 de agosto, por lo cual hoy estarán celebrando su Sesquicentenario.

Instituciones parte del Sesquicentenario de Glew  

Durante tantos años se han forjado distintas instituciones, entre ellas toda la comunidad educativa. Por otro, agrupaciones como Fortín Glew, Cámara de Comercio de Glew, Clubes, bibliotecas como Pablo Rojas Paz. La Fundación Soldi, el Centro de Exposición Cosimo Manigrasso, centros culturales como La Volanta y Gringo Viejo, sociedades de Fomento como Medalla Milagrosa, Centros de jubilados, Merenderos, Agrupaciones sociales de distintas temáticas como de Autismo, de Perspectiva de género, Peña Ciclista, Bomberos de Glew, Cefocc, Comisiones y uniones vecinales, Referentes de Plazas y Plazoletas, y más entidades. Todos ellos y muchas más dan a Glew un sentido de pertenencia ya que la localidad se fue haciendo gracias al aporte de sus habitantes, y siguen en pie gracias a estos diferentes actores de esta comunidad.

En definitiva, lo importante en estos 150 años de historia es “Recuperar el pasado, para compartir el presente y construir un mejor futuro como sociedad”.

 

 

Fuentes:

Sitio cultura.brown.gob.ar y su bibliografía

Rieles de acero y caminos olvidados (1865-1910) Epifanio-Marcet

Archivos históricos de la Biblioteca Popular y Municipal Esteban Adrogué

Archivos históricos de la Biblioteca Popular Pablo Rojas Paz de Glew

Edmundo Trotha y más vecinos

Museo y Archivo Histórico municipal

 

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