Más ayuda para los chicos del Merendero La Voluntad de Glew

El Merendero La Voluntad ubicado hace tres años en el barrio Kanmar de Glew es una organización familiar y vecinal para los niños con más necesidades del barrio e intentan día a día ayudar a quienes más lo necesitan. Hoy 28 de marzo abre sus puertas nuevamente y en este ciclo  2015 continúan precisando la colaboración de la gente.

A partir de las 14.30 inicia un nuevo ciclo el Merendero La Voluntad ubicado en Nahuel Huapi 3207. Este lugar funciona todos los sábados por la tarde, al cual asisten alrededor de 80 chicos del barrio Kanmar quienes comparten cada sábado la merienda, y una tarde distendida para jugar y en buena compañía.

En esta oportunidad, quien pueda ayudar se puede acercar cualquier día de la semana y es bienvenida cualquier tipo de donación, sean útiles escolares, ropa de abrigo, como así también chocolates pues la semana que viene se celebra la Pascua y allí harán huevos para poder regalárselos a los chicos en esa fecha especial. Es por este motivo que cualquier tipo de ayuda es bienvenida. Asimismo, voluntarios que quieran colaborar para la semana próxima en la elaboración de los huevos de Pascua también serán bien recibidos.

Al consultar con Sulema Juárez, quien está al frente del merendero, expresó su deseo a futuro que el lugar sea no sólo merendero sino un comedor para poder brindar una mayor asistencia a estos chicos del barrio, pero con perseverancia y esperanza, todo se puede lograr. Por lo pronto, para ampliar el lugar, están precisando alambrado para el terreno y chapas en buen estado para poder techar un sector del mismo.

Por su parte, Sulema contó que se inició hace aproximadamente 3 años como idea propia y la acompañaron en la concreción de ese sueño tanto su familia como algunos vecinos.

Así, lo que comenzó como un sueño en el patio de una casa con 20 chicos, no se pudo sostener pues se hizo muy grande la necesidad en el barrio, ya que cientos de chicos comenzaron a asistir, lo cual lo resolvieron poniendo mesas en la calle. Luego le cedieron una casa para el merendero pero por poco tiempo. Más tarde, con mucho esfuerzo pudieron ampliar su propia casa y emplazar el merendero allí mismo.

Y como su nombre lo indica “La Voluntad” es lo que más se destaca de este proyecto solidario ya que materializa la idea de que con voluntad todo es posible, tanto ayudar al prójimo como dar batalla a las adversidades.

 

 

 

 

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