Piden ayuda para merendero de Glew “El sueño de Bety”

El merendero llamado “El sueño de Bety” ubicado en Luro 806 entre Parravicini y Bosch, barrio Las Calandrias de Glew, funciona en una precaria construcción desde el 21 de septiembre del año pasado, cuando comenzaron a llegar unos pocos chicos pero con muchas necesidades. Actualmente, el merendero recibe alrededor de 30 chicos y cada vez las necesidades van en aumento.  

  • Merendero El Sueño de Bety en Glew
  • Merendero El Sueño de Bety en Glew

Cabe destacar que esta entidad sin fines de lucro brinda la merienda a estos chicos de lunes a viernes y el almuerzo de los sábados. Sin embargo, todo se hace cuesta arriba. Por su parte, los creadores de esta obra de bien cuentan que esta iniciativa viene de parte de una idea familiar: Mara Vivas y su padre Antonio son los impulsores de esta obra de bien hecha solamente a pulmón. Si bien algunas personas colaboran con donaciones para la merienda y desde Desarrollo Social envían su parte, a los cuales agradecen, tampoco resulta suficiente.

Es importante mencionar que al lugar asisten en su mayoría niños de aquel barrio glewquino pero también asisten chicos de la localidad de Guernica debido a su cercanía. Por su parte, Mara y su padre, son quienes llevan adelante el lugar, quienes explicaron que éste fue siempre el sueño de la madre de Mara, Bety, y ellos lo están cumpliendo, aunque ella ya no se encuentre físicamente. La realidad es que si bien ellos ayudan a los que menos tienen, a su vez necesitan ayuda para mejorar el lugar.

Por tal motivo, se precisa la colaboración de la comunidad principalmente ya que necesitan con urgencia postes de luz para que sirva de estructura, para poder levantar paredes y luego construir mejor el techo.

Una vez conseguido los postes, precisan chapas en buen estado para poder reparar el techo, pues las que tienen en este momento no están en buenas condiciones, lo que imposibilita las meriendas los días de lluvia. Por este motivo es que se recurre a la solidaridad de la gente.

Cualquier donación es bienvenida

También destacaron que cualquier donación será bienvenida, sea alimentos no perecederos, jugos, chocolatada, leche en polvo, cubiertos, platos, vasos, útiles escolares en buen estado, todo es bienvenido.

Asimismo, precisarían algún flete o persona que vaya habitualmente a capital federal en vehículo para buscar donaciones de una panadería interesada en donar. Las donaciones de esta panadería las tendrían sin problema, sólo resta que alguna persona de bien se ofrezca a traerlas para el merendero.

“Ojalá pudiéramos dar un plato de comida todos los días”

Por su parte, Antonio expresó: “Ojalá pudiéramos dar un plato de comida todos los días”, a la vez que recuerda que desde chico persigue este propósito: “De una manera u otra yo tengo que  ayudar a la gente porque mi papá ya era así también… al que no tenía para comer o dónde vivir, los recibía”.

Por ello, tal como se mencionó, hasta el momento son los sábados los días en los cuales se realizan los almuerzos. “Un sábado cocinamos chorizos, jugaron, se fueron a las 18 o 19 pero no se querían ir… si era por ellos se quedaban más”, resalta Mara.

Por otra parte, entre las actividades contarán próximamente con clases de apoyo escolar, que es lo que muchos de los pequeños precisan.

Cabe agregar que hace poco tiempo fueron reconocidos como merendero por la Secretaría de Desarrollo Social de Almirante Brown, mientras que los vecinos del barrio están conformes con la buena obra que realizan.

Mara: “Este era el sueño de mi mamá”

Vale destacar que el merendero surgió a partir de una iniciativa de una familia humilde del propio barrio. “Este era el sueño de mi mamá, por eso el nombre… Ella siempre quiso albergar ancianos o chicos que  estuvieran en la calle”, cuenta Mara, a la vez que relata: “Empezó con unos chicos que iban a jugar al fútbol acá al lado y que necesitaban tomar o comer algo, y así arrancamos”.

Por  su parte, su padre Antonio agrega: “Mi hija es de siempre de acá, nació y se crió acá en este barrio… Y yo vivo hace 40 años acá, me casé y me quedé acá”, mientras que recuerda a su esposa: “Ella soñaba con esto, era una mujer muy trabajadora para la sociedad, se levantaba todos los días a las 3.30 de la mañana y se iba a todos los hospitales de capital, no había hospitales que no la conocieran”.

En definitiva, esta familia trabaja incansablemente y a pulmón por el merendero y por estos chicos. Por ello, aquellos que puedan realizar aunque sea una mínima donación pueden comunicarse al 1158341773, dirigirse directamente al lugar, o bien contactarlos a través de su Página de Facebook: El sueño de Bety

 

 

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