River volvió a ser campeón

Después de seis años, el club de la banda se consagró campeón del fútbol argentino tras la goleada ante Quilmes en el Monumental por 5-0, por la última fecha del Torneo Final 2014, y volvió a dar la vuelta olímpica, la número 35.

Los goles del flamante campeón fueron anotados por el delantero Fernando Cavenaghi (PT 12m. y ST 25m.), el defensor Gabriel Mercado (PT 27m.), el volante Cristian Ledesma (ST 17m.) y el atacante colombiano Teófilo Gutiérrez (St. 44m.), mientras que fue arbitrado por Silvio Trucco y recibió a más de 65 mil personas que alentaron al equipo de Ramón Díaz.

Así, River Plate tuvo un primer tiempo muy bueno, con presión, juego colectivo y decisión, buscando la victoria.

El funcionamiento del equipo de Ramón Díaz, con un 4-3-1-2, tuvo como ejes a Cristian Ledesma y, uno de los pilares, Ariel Rojas, que iniciaron las jugadas que culminaron en los desbordes de Leonel Vangioni y Carlos Carbonero.

De esta manera, River no le dio oportunidad a un Quilmes que con un sistema 4-4-2 y sin la presión de jugar por la permanencia no pudo con las conexiones entre Ledesma, Rojas y Manuel Lanzini, más las intervenciones de Teófilo Gutiérrez y Fernando Cavenaghi.

El nuevo campeón avisó a los 8 minutos, con un remate de media distancia de Ledesma, tras la jugada de izquierda al medio de Rojas, Vangioni y Lanzini. Pero a los 12m., Cavenaghi no perdonó el rebote que dio el arquero Walter Benítez, tras el remate de cabeza de Carbonero en el punto penal.

A partir de ese instante, River se apoderó de todo, para ilusión de sus hinchas que elevaron banderas y globos de color rojo y blanco para palpitar un nuevo campeonato.

A los 27m., la fiesta se agrandó con el tanto de Mercado, quien estuvo atento en otro rebote del guardametas, tras el cabezazo de Maidana, por córner de Rojas desde el sector derecho.

Con el 2-0 a favor, River fue por más, con un Quilmes retraído en el campo, pero Benítez le negó el gol a Rojas (42m.), la figura del partido y el árbitro no concedió penal a favor por infracción de Joel Carli a Carbonero en el área (43m.).

En el segundo tiempo, River continuó como dueño del balón, Quilmes no ofreció resistencia a pesar de los cambios y se dedicó a asegurar la pelota.

Luego Ledesma, quien desde media distancia, con pierna derecha, sacó un remate fuerte y preciso, que se metió en el ángulo izquierdo superior de Benítez. Todo el plantel, hasta Barovero, fueron a saludar al `Lobo`, quien recibió el reconocimiento de los hinchas.

Luego, a los 25m., Cavenaghi quedó cara a cara con Benítez, luego del pase de Lanzini, y anotó su segundo tanto y el octavo en el certamen.

El público, emocionado gritando `¡Dale Campeón!`, acompañó este festejo que se vivió en el campo de juego, como así también en las distintas casas y calles del país. El quinto tanto, del colombiano Gutiérrez, llegó cuando la fiesta ya era un hecho.

Con autoridad y decisión, River planificó una goleada que le dio otro campeonato, debido a una  buena campaña como local (ante Quilmes ganó el octavo partido seguido) y victorias importantes como visitantes, pocas, pero vitales, ante Boca (12ma. fecha) y Argentinos Juniors (18va.).

River fue un justo campeón, al cual no le sobró mucho, pero le alcanzó con el aporte goleador de Cavenaghi, los tantos y el desarrollo de Carbonero, las apariciones de Teófilo Gutiérrez, la creación de Lanzini.

A eso vale agregar el auxilio del arquero Leandro Chichizola en reemplazo del lesionado Barovero (atajó dos penales: Estudiantes y Racing), y el trabajo de Maidana, Alvarez Balanta, Ledesma y Rojas, entre otros.

River volvió a aplicar su estilo, ya lejos de los escándalos deportivos e institucionales de gestiones anteriores y se enfocará en conservar ese prestigio que supo ganar en 113 años de historia.

 

Fuente: Télam

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *